jueves, 18 de abril de 2013

Del valle de Polaciones.


Amo las letras.
Escritas. Dibujadas. Pensadas.
Los abecedarios. Infantiles. Antiguos.
Las palabras. Dichas.
Los Diccionarios. Nuevos. Viejos. De autoridades. Temáticos. Telemáticos.
Los opúsculos. el Opus también tiene culo. Gramaticales.
Los libelos. En verso.
Los panfletos. incendiarios. Partidarios. Partidistas. Inamovibles. Sesgados.
Los vademécum. Ciertos.
Los pliegos sueltos. Pregonados.
Las hojas volantes. Apresuradas.
Las notas a pie de página. Citables.
Al margen. Inteligentes.
Las glosas. Precisas.
Los avisos al navegante. Leales.
A la comunidad. Científica. De propietarios.
Los libros de cuentos. Troquelados, ilustrados. Secos.
Los libros. Todos. ¿Todos?. ¿Mi Lucha.....?
los cuadernos. Clasificados. Pintarrajeados. Ordenados. Matemáticos.
Los álbumes de cromos. Deportivos. Para niñas. Para niños. Sin género.
Los catálogos. Recortables.
Las revistas. Chismosas.
Equis y griega y zeta. Ad infinitum.
Tus cartas. De amor.
En el papel y en la pantalla.
Amo las letras.





Mi amor a las letras, supongo, a la palabra en verso, a los romances y otras expresiones escritas, populares hace que pasen por mis manos algunas que pocos han visto. No es que eso me enorgullezca especialmente. Me satisface poder leerlas. No tiene la mayor importancia llegar el primero. Lo que importa es llegar. Y si me apuran ni siquiera. Lo que de verdad tiene sentido es emprender el camino.  Habrá sendas que por más que transitemos jamás nos llevarán aparte alguna. Pero mientras hayamos estado haciendo ese camino habremos estado vivos. No tiene objeto arrepentirse de no haber llegado. Se fue. No llegar no impide que las jornadas se terminen.  Cada llegada es el comienzo de una nueva andadura.

Gracias a Angelines una señora de Polaciones, valle de Cantabria, ha llegado  hasta mí este librito de Poesías de un purriego que en el año veintiuno del siglo pasado, emprendió viaje a Cuba. Titula así sus versos: “En mi viaje a América en el año 1921.”  POESÍAS de Francisco de Cossio Gómez. De Puente Pumar POLACIONES. (Santander).

Partía del puerto de Santander a las cuatro de la tarde del 19 de enero de 1921, en el vapor “Reina María Cristina”. Cuyo final de la singladura era el puerto de Veracruz en Mexico.  En él desembarcaría “tras veintiséis días en el mar”.

“Del valle de Polaciones,
provincia de Santander
he salido y voy a ver
si escribo cuatro renglones.”

Es toda una declaración de principios.  Obviando que hoy no hay una provincia que se llame Santander si no una comunidad autónoma denominada Cantabria cuya capital es Santander.

Salir del valle a ver mundo y contarlo. Dirán los purriegos que ellos de suyo siempre fueron muy viajeros y curiosos por saber lo que hubo en el mundo fuera de sus fronteras. Mejor que yo otros podrán contar los pasos de algunos de sus paisanos en senderos de aventuras extranjeras.

Yo sólo vengo a hablar del libro, de un libro pequeño y muy saleroso. No ganaría el premio nacional de poesía nuestro Don Francisco de Cossio Gómez. Pero si un lugarejo en el corazón de las gentes. De sus gentes seguro. Aquellos para quienes escribió sus versos, buenos y regulares, y el cariño del valle de quienes lo habitan y de quienes siempre de paso por  ellos los estimamos nuestros. Encariñarse por los lugares que uno cruza. Calidad del viajero que tiene raíces en el aire. Muchas son las raíces del caminante.

“Pero en que vamos a dar
Yo soy amante del verso
Nacido en el Universo
Para andar y navegar.”

Sigue nuestro y medita,  viajero en  su singladura de días continuados  de  malas condiciones meteorológicas  y después de contar sus vivencias cotidianas como pasajero. Se plantea esta reflexión:

“Todo el que piense en el Mundo,
sin sufrir, ser apreciado,
vive muy equivocado,
no he conocido a ninguno
por la tierra que yo he andado.”

Y concluye su primera parte al término del trayecto. Cuando después de dar hora exacta de su avistamiento de tierra cubana.

“A las doce de la noche
Del día ocho de febrero….
…………………………………..
La Habana a través del mar
La habana de los ensueños.”

Quedan una segunda parte y un prólogo.  Así lo titula.  
(Continuará.)